Canción actual

Título

Artista

Evento actual

Evento actual

Background

Finlandia del Sur

Escrito por el 24 julio, 2020

Por: Leo Fusero

En una entrevista con el Financial Times, el Presidente Fernández declaró que él no cree en los planes económicos, lo que debe haber hecho que Perón intente agarrarse ambos huevos con las manos, si aún las tuviese puestas. La planificación económica debería ser el centro de cualquier administración que se autoperciba peronista. Punto. Salvo que la administración actual crea que gobierna Finlandia del Sur, es imposible pensar en un desarrollo nacional sin planificación económica estratégica. Lo que sí parece planificado (o en mejor castellano, negociado) es que el ajuste más brutal de la historia argentina la haga un gobierno denominado peronista. A la debacle del salario real del macrismo, donde los trabajadores perdieron un mínimo de 20% de su ingreso real, el presidente pandémico le agregó la reducción del 25% del salario, acordado con esos cerdos desagradables y mafiosos que se denominan sindicalistas. Todo en medio de la tragedia social más importante de la historia. El ajuste va a continuar, ya que mientras que la inflación se calcula en 43% para 2020, las paritarias que se realicen, si alguna,  podrían registrar un aumento a lo sumo del 32%. Que la defensa de los trabajadores la haga el Ministerio de Trabajo es una quimera que se diluye al saber que el jefe de gabinete del Ministerio es Miguel Ángel de Virgiliis, compañero de Macri en Newman, hombre de Daniel Angelici en Boca, integrante del grupo de asesores del Pro que atacó el fuero laboral, al que el ex presidente calificó de mafia del juicio y denunciado por dos integrantes de la Cámara de Apelaciones del Trabajo por haberlos presionado durante la gestión Pro. Fue el abogado del gobierno cuando Lombardi despidió cientos de trabajadores en Télam, agencia que aún cuenta con su hijo Martín Ignacio De Virgiliis como Jefe de la División de Judiciales. El Ministro Moroni conserva intacta toda la estructura del macrismo, en total acuerdo con su íntimo amigo, el dueño de Dylan.

La genuflexión del gobierno en materia laboral es similar a la que expuso ante los acreedores de la deuda, cediendo sin mucho alboroto a los pedidos del fondo de inversión BlackRock, que es dueño de porcentajes del Banco Galicia, del Banco Macro y del Santander, es accionista de YPF, de Edenor, Transportadora de Gas del Sur, Pampa Energía, Central Puerto, Loma Negra, IRSA, Telefónica, Procter & Gamble, Bayer-Monsanto, Tenaris, Mercado Libre, Transportadora Gas del Norte, Arcos Dorados Mc Donalls, Adecoagro y Vicentin. Paralelamente posee títulos de la deuda pública nacional por unos 3.000 millones de dólares, de los cuales unos 2.000 millones son títulos de deuda argentina bajo jurisdicción extranjera y que hace que lidere el grupo Ad Hoc que rechazó el plan de pagos del Ministro Martín Guzmán. La timba financiera sigue su curso, vampirizando el país. Los Bancos ganaron el año pasado el equivalente a unos 6.000 millones de dólares, mientras la cantidad de bienes y servicios que se produjeron (lo que se llama economía real) descendía en una suma similar. Es inconcebible que por mes se les pague a los bancos no menos de $ 60.000 millones por inmovilizar recursos de la población y que, a la vez, el Estado deba abonar por IFE una suma de $ 90.000 millones sin fuentes de financiamiento genuinas como podría ser el demorado hasta el cansancio Impuesto a las Grandes Fortunas, que alcanzaría solo a unas 12.000 personas cuyo patrimonio supera los 3.000.000 de dólares, y que implicaría de realizarse a una alícuota del 2,25%, una recaudación de $ 300.000 millones, financiado solo tres meses los escasos $ 10.000 pesos que se otorgan a los 9 millones de compatriotas que languidecen en la pobreza. La tasa de liquidez medida por la Base Monetaria es menos del 11% del PIB y el total del crédito (en pesos y en divisas) al sector privado es del 11,35% del PIB, los indicadores más bajos de toda la región y de toda nuestra historia, lo cual explica la rotura de las cadenas de pago, el cúmulo de cheques rechazados y la falta de dinero en la mayoría de la población, mientras hay una minoría que utiliza el excedente para comprar dólares y fugarlos. El crédito en Argentina es menor al de Haití, y su peso en el PBI pasó del 47% a mediados de los años 70 al insignificante 11% actual y ni siquiera durante el corralito hubo tan poco dinero en la calle.

Si se va a gobernar como en Finlandia, se debería cobrar impuestos a los ricos como en Finlandia. En 2019, el ingreso por Bienes Personales de todo el año fue U$S 604,9 millones de dólares, cifra que solo representa el 0,18% del PIB, similar a la que se le transfiere por mes a los Bancos. El impuesto a las ganancias en Finlandia representa el 14,9% del PBI, en Argentina el 5,1%. La recaudación fiscal sobre PBI el 42,7%, en Argentina el 28,8% y el Gasto público sobre PBI el 49,9%. En Argentina el 38,9%. El umbral de pobreza en Finlandia es EUR 14.190 por persona, cifra que la Argentina estuvo cerca de alcanzar con el gobierno de CFK ( U$S 12.000) y que Macri destruyó al actual U$S 4.000. Los nórdicos tienen al mismo PBI que la Argentina, pero el 10% de su población. Ante la debacle incalculable de la economía nacional, seguir alimentando la matriz de acumulación financiera es suicida, justo cuando el mundo avizora valores de timba inimaginables. La Deuda Global llegó al récord de 332% del PBI (u$s 260 billones) en el primer trimestre de 2020. En mercados desarrollados es del 392% del PBI. Los llamados Mercados Secundarios acumulan activos por 21 veces el PBI Global mientras los ultra ricos concentran en el 1% de la población el 82% de la riqueza total. Tampoco es muy Finlandés que Stornelli siga siendo Fiscal, Martín Irurzun Camarista y Comte Grand Procurador, salvo para el Diario La Nación, que invitó al primero a hablar sobre la reforma judicial K sin informar que estuvo en rebeldía 7 meses y que está procesado por haber sido miembro de una asociación ilícita que espiaba y extorsionaba. Todo muy nórdico. El gobierno divaga, no toma medidas de acción concretas contra el poder real, mantiene las estructuras de gobierno llenas de macristas, no consigue arrebatarle un peso al poder económico, dinamita su base electoral con discusiones de forma y naufraga en un vaso de agua, pero Alfonsín estaría orgulloso. La población pierde derechos, que son enunciados, pero no cumplidos. Cuando un derecho no es implementado no es un derecho, es solo un discurso político. Mirado de cerca, pareciera que aún gobierna Macri, con la ventaja de no tener que levantarse temprano. O será que la humanidad está atravesando su noche más oscura, y como decía Hegel, a medianoche, todos los gatos son pardos.


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *