Privados de la libertad colaboran con la merienda
Escrito por fmraices el 16 junio, 2020
En medio de la necesidad, privados de la libertad donan la merienda a un comedor popular. Tortas fritas, rosquitas, donas y facturas son algunos de los productos elaborados desde la cárcel, que luego son llevados a la comunidad.
Por María Lincontti
El ejemplo de los Liberados y Familiares del MTE que realizaron obras de albañilería para mejorar las condiciones a nivel de estructura del comedor popular Las Cartoneras de Altos se convirtió en estímulo para los privados de libertad que trabajan en el productivo de panificados que funciona en el centro penitenciario.
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El oficio de panificador es una de las actividades productivas que funcionan dentro de la Unidad 9 del Servicio Penitenciario de la Provincia de Buenos Aires. Allí, Claudio Caro junto con seis compañeros elaboran el pan para el consumo interno.
Tras ver la colaboración de los liberados con el comedor, llegaron a la conclusión que desde dentro del penal también se puede colaborar con quienes más lo necesitan.
Claudio, que en la actualidad cumple condena en la Unidad 9, señala “junto con otros compañeros queremos ayudar a los chicos del barrio a que tengan una merienda, un desayuno”.
Mediante la UTEP, la producción de llega al Comedor Popular Las Cartoneras de Altos (88 entre 18 y 19). Allí, cinco compañeras del barrio se encargan de brindar alimentos los días lunes, miércoles y viernes para 150 personas.
Lupo Magallanes, miembro de la Rama de Liberados y Familias del MTE, cuenta que los compañeros después de haber visto la nota los contactaron y plantearon la iniciativa de colaborar un día a la semana con panificado: «los compañeros manguean por los pabellones de la unidad aprovechando la visitas, para pedir colaboración de insumos como: harina, azucar, manteca. Además destaca el apoyo de Atrapamuros, organización que milita en Patria Grande y realiza actividades en el centro penitenciario.
“Hoy sentimos la necesidad de poder ayudar a esos chicos, ayudando desde nuestro lugar estando privados de nuestra libertad”.
Claudio Caro, privado de la libertad
Por su parte, Claudio señala con entusiasmo: “estoy agradecido porque se dio todo para que este proyecto siga adelante, queremos otros internos también puedan participar y que vivan la experiencia de poder ayudar”.
Caro indica “con las donaciones el proyecto de panificado es oportunidad de capacitación, para que el día de mañana podamos tener una reinserción social”. A la vez que señala que si consiguen más donaciones podrían sumar otros días de la semana y además apoyar otros comedores.
El llamado entonces es para todas aquellas pesonas que deseen aportar lo pueden contactarse con Atrapamuros La Plata a través de Facebook o Instagram.