Canción actual

Título

Artista

Evento actual

Informativo FARCO

08:30 09:00

Evento actual

Informativo FARCO

08:30 09:00

Background

La semana

Adios Mundo Cruel 21 May, 2020

Por: Leo Fusero

Sentado en la punta de la larga mesa observa en silencio como más de cuarenta economistas del partido discuten a gritos sin ponerse de acuerdo. La situación es grave, el país voló por el aire con la hiperinflación y Alfonsín le pidió que asuma el gobierno seis meses antes. Ganó las elecciones prometiendo salariazo y revolución productiva, pero no ve ninguna posibilidad de cumplir sus promesas. Fuma, escucha y se aburre. En un momento sale por una puerta de servicio, baja a la calle y se sube al auto oficial. Le indica a su chofer “llevame a Bunge y Born”. El presidente electo por el partido que combate al capital, con su figura que recuerda a la de Facundo Quiroga, entra al edificio de la multinacional más emblemática de la oligarquía argentina. “Estos pelotudos hace días que discuten y no llegan a nada. ¿Ustedes tienen un plan para salir de este quilombo?”. Por supuesto que lo tenían, era el de siempre. Liberar el comercio exterior, privatizar las empresas públicas, bajar salarios, primarizar la economía. Menem mira y asiente. Es lo único sensato que escucha, desde el día en que se tuvo que poner a pensar en gobernar, cuando el Ministro del Interior de Alfonsín llegó a Anillaco para anunciarle que al presidente pensaba renunciar, interrumpiendo el ameno almuerzo que el riojano tenía con Héctor Magnetto. Bunge y Born también tenía el hombre para llevar adelante el plan como Ministro de Economía, Miguel Ángel Roig, un ex vicepresidente ejecutivo de la empresa. Roig se había jubilado, tendrían que convencerlo. Menem le pidió a Luis Barrionuevo que haga las gestiones. Llegó a la casa de Roig, en San Isidro, mientras este hamacaba a su nieta, disfrutando de su retiro laboral. “El presidente y la empresa quieren que usted sea el ministro de economía”. Perplejo, sabiendo que aceptar era perder su placentero retiro como jubilado, Roig no pudo negarse. Al fin de cuentas sabía que era Bunge y Born el que le solicitaba que agarre. Juró como Ministro de Economía el 9 de julio de 1989,  devaluó el dólar, refinanció deuda interna de manera compulsiva, flexibilizó la inversión extranjera, privatizó servicios a cargo del Estado, capitalizó deuda externa y murió de un infarto, el 14 de Julio, cinco días después de haber asumido, mientras iba en su auto a concretar el acuerdo de precios con los grupos empresariales que le pagaron con la tumba la fidelidad y los años de servicios prestados.